sábado, 17 de marzo de 2012

Acerca de la tristeza


Hola mi amor, pensaba hoy en las muchas cosas que quiero contarte acerca de mi y de mi vida y se me ocurrían mil temas, seguramente esto no tendrá mucho sentido o mas bien mucha coherencia – así es mi cabeza – hoy hablábamos de la tristeza, es normal para mi que estemos tristes, muy tristes, en algunos momentos por lo que nos pasa y eso es muy bueno, por mas que algunos se empeñen en que la vida es siempre estar contentos.

La tristeza como cualquiera de las emociones que tenemos nos viene a decir muchas cosas acerca de nosotros mismos y de la situación que vivimos en este momento y nos para un poco el organismo para que podamos pensar y sobre todo sentir lo que queremos hacer con esa situación o mas bien con la interpretación que le estamos dando a la situación que nos la produce y siempre tiene que ver con sentimientos de perdida

Hoy te decía que ahora no me da miedo sentir esa tristeza, se que es una gran aliada para saber de mi y de lo que quiero y no quiero hacer o donde y con quien, o no, quiero estar, aunque tiene muy mala prensa.

Hace tiempo que en algunos momentos me he sentido triste por saber o por sentir más bien que en este encuentro maravilloso contigo, el camino por el que transitábamos no nos iba a llevar a nada bueno y además tendría un pronto final y eso supone una gran pérdida.

No se mas de lo que se, ni se hacerlo mejor de lo que lo hago, se que hay maneras de querer y se que tenemos mucho miedo, y eso a veces también me ha hecho sentirme muy triste, cada vez se me hacia mas difícil disfrutar, disfrutarte y saber que los tiempos futuros se convertían en culpas, reproches y vergüenzas y muchos malos ratos para ti y para mi.

El mundo es energía, somos energía y es curioso que a medida que este amor va calando en capas mas profundas de nuestro ser, la reacción es parecida en intensidad pero de signo contrario. Esto es como las rocas de un desierto en el que de día el sol llega a calentarlas como en ningún sitio del mundo, pero al caer la noche, el frío de su ausencia produce unas diferencias de temperatura que acaba por resquebrajarlas y poco a poco se van convirtiendo en arena.

Quizás a veces te puede dar la impresión de que me quito un poco de en medio o no quiero comprometerme en asuntos que se suponen que son de los dos. No se calibrar aun cuanto de esto es real. Si sé la alegría que me produce tu presencia y la tristeza que a veces me produce tu ausencia y eso no es una cuestión de distancias físicas. Como en tu caso, este encuentro se esta produciendo lentamente y creo, como creo en el ser humano, que amar es estar cerca y ser quien eres y facilitar o apoyar que la pareja sea quien es de verdad, quien quiere ser. En ningún caso es dibujarte para que seas quien yo quiero o me conviene, eso puede resultar mas fácil pero tiene días contados.

Hoy te decía que ayer al oír ese lamento de amor de la fuerza del destino pensaba que incluso de la más profunda tristeza pueden salir piezas para construir un mundo más hermoso. Quizás tengo la sensación dentro de mí de que poco a poco estoy perdiendo a mi amor por unas circunstancias imposibles o por no saber hacerlo mejor, quizás tu tengas también una sensación de perdida parecida y en esto la tristeza me dice ¡párate! ¿Donde estas? ¿Que haces? Y me doy tiempo para atender y recordar, para volver a pasarte por mi corazón, aunque aun no te hayas ido desde que te conocí. Me da tiempo para sentirte en cada instante y poder aclarar algunas confusiones de la cabeza pensante. Este mundo es mucho mas frío cuando tú no estas. Me faltan muchos colores y a veces te echo mucho de menos aunque casi siempre estés en mí. Esa es una buena obra de esa tristeza que a veces me invade para decirme cosas que debo saber

No solo no le tengo miedo a mis tristezas, las quiero por lo que vienen a decirme, no seria quien soy sin ellas y lo que aprendo al atenderlas. Esta de ahora me dijo que te amo y quizás ya lo sabia pero ahora lo se mas, mucho mas.

Adictos al amor


“Adictos al Amor”
Experiencia de una participante a las reuniones de autoayuda

De niña soñaba con una pareja, un día me salvaría, me rescataría del sufrimiento y… “seríamos felices y comeríamos perdices” como en los cuentos.
Viví una niñez en la que los sentimientos de abandono, soledad, falta de protección y de amor, estaban instalados en mi, unas necesidades que no me fueron satisfechas, un/a niño/a depende de su papá y mamá, necesita de ellos de forma natural en los primeros años de vida, mis padres no tenían amor, protección, seguridad, así que no podían dármelo, sus padres a ellos tampoco se lo dieron, no lo conocían, así es como de generación en generación, se repiten los modelos, hasta que nos hacemos conscientes y paramos la cadena.

Al llegar a la adolescencia, mi sueño se hizo realidad, por fin encontré a mi “salvador”, el que me iba a curar todas mis heridas y me iba a proporcionar lo que yo necesitaba. Eso fue lo que aprendí, creía que el amor venía de fuera y que te lo tenían que dar. Desde el primer momento, esta relación fue un desastre, mis demandas afectivas eran insatisfechas, esta persona no me podía quitar la sensación de vacío que yo tenía. Necesitaba su aprobación constantemente, me obsesioné en “caerle bien”, en tener una buena apariencia física de acorde a sus gustos. Quería disponer constantemente de su presencia, le llamaba continuamente por teléfono, quería pasar todo el tiempo con él, le exigía que renunciara a lo que a él le gustaba hacer (jugar al fútbol, salir con sus amigos, relacionarse con chicas…) todo por la tremenda necesidad de afecto que tenía.

Mi autoestima era muy baja, soportaba desprecios y humillaciones, me sentía explotada, sufrí maltrato físico y emocional, renuncié a mis gustos, a mis ideales y mi vida se basaba en complacerle a él. Todo ello, por miedo al abandono, la relación no llenaba mi vacío y cada vez estaba más desesperada, con más sufrimiento. Una relación insatisfactoria, donde no se producía intercambio afectivo, porque ninguno de los dos se quería a sí mismo.

Realmente no me importaba ser querida o no, lo único que me obsesionaba era no estar sola. Necesitaba tremendamente de esa persona, pero en realidad no tenía ni idea, que era lo que yo necesitaba, mi brújula se había estropeado, me sentía perdida.

Por aquellos años, tenía un concepto de mi misma negativo, que no se ajustaba con la realidad, ya que de pequeña nunca me sentí querida y valorada. Tenía una autoimagen de “perdedora”, me sentía frustrada, ignoraba lo positivo de mi misma y de mi vida. Mi cara y mi humor mostraban una tristeza honda, padecía trastornos de ansiedad y llegué a abusar del alcohol excesivamente. Hoy soy consciente que me sometí a él, con tal de que la relación siguiera adelante, le admiraba continuamente, “ignoraba sus defectos” y lo ponía en un pedestal, me infravaloré tanto, que perdí mi identidad.

Con este panorama, 24 años, una relación de pareja de casi 10 años, llegó el momento en el que me pregunté ¿quién era?, en quién me había convertido, no me reconocía, había dejado atrás mis proyectos, mi risa, mis valores y ya era hora de hacer algo por mi misma, así, que con mucho miedo y sin saber por donde caminar, tomé la decisión de dejar la relación, el primer acto de Amor que realicé por mi y por él…

Después de esta etapa, me obsesioné con el pensamiento de tener pareja, con unas características determinadas, como si se tratara de un “objeto” que se puede adquirir en una tienda. Con la simple aparición de una persona, me ilusionaba y fantaseaba con la idea de que podía ser “mi pareja”, cada vez que comenzaba una relación o tenía posibilidades de empezarla, me sentía eufórica, me creaba unas “expectativas irreales” de formar pareja con alguien que no conocía. De hecho, una y otra vez, me embarcaba en una nueva relación, que apenas duraba 1 ó 2 meses, después, la ruptura, lo que me suponía un trauma, pero el deseo de tener una relación era tan grande, que sin pasar el “periodo de abstinencia” ya estaba buscando otra persona, todo ello, inconscientemente.

En la mayoría de los casos era abandonada, normalmente por “otra”, eso suponía para mi volver a revivir el abandono que sentí de niña, sentir que no era importante para nadie, que algo malo había en mi que nadie quería estar conmigo y que siempre vendría alguien a quitarme “lo mío”, una y otra vez, repetía la historia de mi niñez. Esa niña que fui, seguía esperando que papá la fuera a rescatar, pero su padre nunca llegó, después de 30 años, le he dicho a mi niña que su padre jamás va a llegar, que ahora soy yo la que le da lo que ella necesita (amor, protección, escucha, valía…). Ha sido una aventura estupenda, ir comprendiendo que esas necesidades que esperaba que los demás cubrieran por mi, es mi responsabilidad satisfacerlas, ¡es maravilloso! ¡No tengo que esperar por nadie! Ya no me siento sola, la tristeza ha desaparecido, la risa ha vuelto, ahora me siento contenta, feliz, me respeto, ha sido un gran hallazgo para mi, ser consciente de todo esto que aquí les cuento, también ha sido doloroso, pero ese dolor que he traspasado, es el que ha hecho que hoy me sienta Viva, que sienta aprecio por mi misma, que me valore y me quiera tal y como soy.

Hace unos días he llegado a aceptar mi situación, sí, esa de no tener pareja, ya no siento la necesidad de ir en busca de alguien, se que lo que tenga que surgir, surgirá. Ahora quiero compartir desde el Amor y no desde la carencia, se que va a llegar a mi vida una persona que al igual que yo, se Ame y se respete a sí mismo y desde ahí compartiremos.

El Amor Verdadero surge desde el interior de cada uno/a, hasta que no lo sienta uno/a por uno/a mismo/a, nunca llegará. Nadie me va a Amar como yo me Amo, nadie ha venido a este mundo a cumplir mis expectativas, soy un ser completo, con mis carencias y virtudes. Por fin, me siento libre, resulta que no era como me contaron, todo empieza por mi misma… El Amor existe.

ASOCIACIÓN de AUTOAYUDA,, ONG AdA..

miércoles, 7 de marzo de 2012

El amor nadie te lo puede dar ni quitar


LA ENTREVISTA CON JACQUES SCHECROUN, ABOGADO
Jacques Schecroun:
"El amor nadie te lo puede dar ni quitar"
Acaba de publicar Un empujoncito: un cuento sobre las carencias y faltas. Preside el festival Otra Manera de Amar, que se celebra en Normandía.

--Sostiene usted que la búsqueda de sensaciones solo sirve para llenar un vacío personal.
--Nos pasamos la vida buscando sensaciones. Sensaciones como los juegos, los deportes; excitación con mujeres y hombres... Incluso la guerra es una sensación. La pregunta que nos tendríamos que hacer es: ¿qué queda después de todo eso?

--¿Qué queda?
--Nada, no queda nada. Puedes tener buenos recuerdos de las sensaciones que experimentaste con tu amante, o con 500 amantes, pero, aparte de los recuerdos, no te queda nada. Entonces ¿por qué buscamos esa sensación?

--Usted dirá.
--Porque creemos que hay un vacío en nuestro interior, y nos resulta inaceptable que exista ese vacío. Y tenemos que llenarlo de alguna forma. Con la búsqueda de sensaciones y de objetos.

--¿Hay vacío?
--No, no hay vacío. ¡La mayoría dedica buena parte de su vida a llenar un vacío que en realidad no existe! Compran compulsivamente, buscan sensaciones nuevas compulsivamente, cuando en realidad el vacío no existe.

--¿Pues qué hay?
--Hay lo que somos, y lo que somos llena el vacío.

--Dice que no hay diferencia entre Dios y la esencia de quienes somos verdaderamente. ¿Es usted un poco Dios?
--En la tradición judeocristiana no puedo decir que soy Dios. Pero si digo que soy
Dios y que tú eres Dios, queda claro que Dios somos todos.

--Desde hace cinco años, organiza en Normandía un festival que se llama Otra Manera de Amar.
--Hace tiempo que he observado que hay un gran error social con respecto al amor. Nos han enseñado que el amor te lo dan y te lo pueden quitar. Eso no es posible. Cuando oigo en la calle o en el supermercado que una madre riñe a su hijo porque no se ha portado como ella quería, y que implícitamente le amenaza con no quererle más, me pongo muy nervioso. ¿Cómo es posible que una madre que ha dado a luz a un niño pueda insinuar que no lo va a querer más?

Seguramente eso va a acabar con malas notas en la escuela. Y ese amor mal entendido está en la base de muchos conflictos de nuestra sociedad, también de la violencia.

--Lo lleva usted muy lejos...
--Es así. Se transmite ese error de generación en generación, pensando que es la verdad. Pero no lo es.

--¿Cuál es la verdad?
--Que somos amor. No es asunto de tener amor o no tenerlo, de que me lo dé otra persona o me lo quite, sino de que el amor es lo que somos. El amor no te lo pueden quitar.

--¿Cuándo lo descubrió usted?
--Hace relativamente poco. Durante muchos años he vivido sin saberlo, como la mayoría de la gente. Hasta que comprendí que no tengo que esperar el amor de otro, porque amor es lo que soy.

--Ha escrito un cuento sobre las carencias y las faltas. Este es un ejemplo de los varios que cita: "No hay mejor lugar que en el que uno se encuentra".
--Un proverbio chino dice que allá donde vayas te vas a encontrar a ti mismo. Si huyes para mejorar tu vida, es importante que sepas que adonde vayas te vas a encontrar con problemas semejantes a los que tienes en Barcelona.

--"La falta de medios es una excusa para la falta de creatividad".
--Me choca cuando los profesores dicen que les faltan medios, y que sin medios no pueden dar clases. ¿Qué necesitaba Sócrates? Quizá un poco de sombra, en Grecia. Pero nada más. La falta de medios es el pretexto para la ausencia de la creatividad. Creatividad en el sentido amplio: la mesa de un restaurante, con sus platos, es creatividad.

--Los profesores de repente se han encontrado con centenares de miles de alumnos nuevos.
--Si eres conferenciante para 100 personas, estarás contento. Si das la conferencia para 200 personas, estarás más contento. ¿Por qué no pasa lo mismo en la escuela?

--Cambiemos de tema. Usted da las gracias a las faltas, a los errores.
--Sin mis faltas no habría entendido nada. Las faltas son un regalo de la vida. Nosotros mismos nos creamos las pruebas a superar, porque con ellas vamos a crecer y a aprender lo que hemos venido a aprender.

--¿Creamos nuestros problemas?
--De alguna manera, sí. Nadie más que nosotros crea nuestras experiencias. Para mí fue un descanso aceptar la idea de que nadie, ni siquiera Dios, habría podido impedir que lo que pasó se produjera. Y a partir de entonces me sentí aliviado de mi inmensa carga y pude adaptar a mi persona lo que decía el poeta Kazantzakis: "Sois vuestros pinceles y vuestros colores, pintad el paraíso y entrad en él".

Encontrado en : ONG AdA. ASOCIACIÓN de AUTOAYUDA

miércoles, 22 de febrero de 2012

amores sanos, amores insanos


Amores sanos, amores insanos

La alegría de que el otro exista


Un estudio ha demostrado científicamente que el estado de enamoramiento hacia una misma persona puede mantenerse décadas. Después de practicar diversas resonancias magnéticas a 17 personas que aseguraban amar a su pareja como el primer día, –aunque llevaban una media de 21 años junto a ella-, se comprobó que, efectivamente, ante la imagen de la persona amada, a estas personas se les activaban las mismas zonas del cerebro que a los jóvenes estudiantes que estaban enamorados desde hacía menos de dieciocho meses.
Este estudio, que rompe muchos esquemas y despertó la envidia incluso de los mismos investigadores, concluye que estas parejas maduras enamoradas a pesar del paso del tiempo tienen las siguientes características en común:
- Buenas aptitudes de comunicación para resolver conflictos sin generar tensión adicional.
- Una vida sexual activa y satisfactoria.
- Realizar actividades nuevas que supongan un reto.
- Celebrar juntos los éxitos del otro.
Además ninguno de los miembros de estas parejas había sufrido grandes causas de estrés (enfermedad de un familiar, pobreza o conflictos profesionales) ni tampoco había padecido ansiedad o depresión.
Parece pues que el amor sano puede perdurar aunque requiera importantes ingredientes para lograrlo. Uno de los grandes pilares del amor sano -como ya señala este estudio- es sin duda una comunicación libre, sincera y abierta. ¿Qué significa? Significa la proeza de llegar a vaciarse para así ver de verdad al otro, vaciarnos del pasado, de posibles expectativas e idealizaciones, en definitiva vaciarnos más del “yo” para poder integrar el “tú”, algo a lo que la sociedad de hoy en día nos tiene poco acostumbrados.
La importancia de la escucha
Esta comunicación requiere una escucha auténtica. No se trata de callar aprovechando para pensar mejor cómo contraatacar, se trata de buscar los puentes que puedan salvar la enorme distancia que separa dos seres con vivencias distintas, educaciones distintas, impulsos diferentes… Esta comunicación necesita también que cada uno de los miembros de la pareja pueda decir “sí” o “no” con completa libertad, tenga la valentía de mostrar fortaleza, de descubrir su debilidad, reunir el coraje de expresar cuál es su necesidad, qué es lo que se espera de esta relación, qué está dispuesto a dar y a qué no va a renunciar.
Esta comunicación sincera y abierta es la base para negociar un proyecto de vida común, para superar los conflictos, pero también constituye el pilar de la sexualidad. A menudo la sexualidad desaparece tras una larga lista de asuntos pendientes de expresar.
La ternura constituye otra forma de comunicación que abre puertas hacia el otro y que favorece la intimidad. «En una relación de pareja el cuerpo cuenta porque tiene una memoria específica y un lenguaje propio y lo sexual representa la posibilidad de comunicar lo que no puede expresarse mediante las palabras», según afirma la terapeuta gestalt Suzy Stroke.
Los éxitos del otro
El estudio resalta la capacidad de estas parejas para celebrar juntos los éxitos del otro. Cuando estamos en pareja, ¿deseamos siempre la felicidad del otro? ¿O más bien nos preocupamos más de que el otro nos haga felices? Y no es que sea reprochable, pero como escribe André Compte-Sponville, “el amor es la alegría de que el otro exista”. Y ver a nuestra pareja feliz debería aumentar esta alegría cuando el amor sigue presente y no ha sido vencido por el egoísmo, el miedo o la lucha de poder.
Pero ninguno de estos ingredientes tiene relevancia si no existe previamente una relación de igualdad.
Como asegura el poeta libanés Khalil Gibrán, la pareja, “al igual que las columnas que sostienen un templo, debe estar unida en lo alto pero cada uno permanecer firme y separado en su base”. Porque cada persona es un ser completo por sí mismo y, si es adulto, no depende de nadie más que de sí mismo. Porque nadie puede ni debe hacerse responsable de la vida de otro, porque nadie puede salvar a nadie.
Además de la igualdad, cuenta la reciprocidad: para que una relación perdure debe reinar cierto equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe. Así lo asegura Bert Hellinger, psicólogo sistémico, creador de la técnica de las Constelaciones Familiares: “si el desequilibrio perdura yo me acabaré yendo porque no te puedo devolver lo que he recibido o tú te me dejarás porque te cansarás de dar”.
Hellinger también plantea lo siguiente ante un problema de pareja: «Si tienes pareja, mírala y dile: ‘Sí, te quiero tal como eres, exactamente tal como eres. Y soy feliz contigo exactamente tal como eres. Y digo sí a tu madre tal como es, exactamente tal como es. La quiero a través de ti y respeto su grandeza porque fue quien te dio la vida. Y lo mismo con tu padre. Y miro a tu familia y le digo sí a tal como es y a todo lo que ocurrió exactamente tal como ocurrió». ¿Cuántas personas se atreven a dar el paso hacia este sí? Se trata del sí que da coherencia a la vida de pareja, un sí de entrega total, en lugar del si condicionado más habitual hoy en día.

jueves, 9 de febrero de 2012

Despedidas- Adele


ADELE- Someone Like you
Escuché
Que sentaste la cabeza, que encontraste una chica
Y que, … estás casado ahora.

Escuché
Que tus sueños se hicieron realidad
Supongo que ella te dio cosas que yo no te di
Viejo amigo, porque estas tan vergonzoso?
No es como para que te contengas, o te es escondas de la mentira.

Odio aparecer de la nada sin haber sido invitada
Pero no puedo permanecer alejada, no puedo evitarlo
Esperaba que vieras mi cara,
y que recordaras, que para mi, no se ha acabado.

No importa, encontraré alguien como tú
No deseo nada mas que lo mejor para ti también
No me olvides, te lo suplico,  Recuerdo que dijiste:
A veces permaneces enamorado, pero otras en cambio duele”
A veces permaneces enamorado, pero otras en cambio  duele… Si.

Deberías saber, como vuela el tiempo
Solamente ayer, fue el momento de nuestras vidas.
Nacimos y crecimos en una nube veraniega
Enmarcada por la sorpresa de nuestros días de gloria.

Odio parecer de la nada sin haber sido invitada,
Pero no puedo permanecer alejada, no puedo evitarlo.
Esperaba que vieras mi cara, y que recordaras,
Que para mí, no se ha acabado todavía.

No importa, encontraré alguien como tú.
No deseo nada más, que lo mejor para ti también.
No me olvides, te lo suplico, Recuerdo que dijiste:
A veces permaneces enamorado, pero otras en cambio duele”
A veces permaneces enamorado, pero otras en cambio  duele… Si.


Nada es comparable, ni problemas ni preocupaciones
Los remordimientos y errores son ya producto del recuerdo.
Quien podría haber sabido como de amargo sería esto

No importa, encontraré alguien como tú
No deseo más que lo mejor para ti también
No me olvides, te lo suplico recuerdo que dijiste….

miércoles, 8 de febrero de 2012

Encuentros - Eva Cassdy


Eva Casidy
Songbird

Por ti, No habrá mas llanto
Por ti, el sol brillará.

Yo siento que cuando estoy contigo
Todo esta bien
Se que todo estará bien.

Y los pájaros están cantando
Como si conocieran la partitura.


 Y te amo, te amo, te amo
Como nunca antes

A ti, te regalaría el mundo
Por ti, nunca seré fría.

Porque yo siento que cuando estoy contigo
Todo esta bien
Se que todo estará bien.

Y los pájaros están cantando
Como si conocieran la partitura.

Y te amo, te amo, te amo
Como nunca antes.
Como nunca antes.

jueves, 2 de febrero de 2012

“Te amo… pero soy feliz sin ti"




Post de Arantza Echaniz Barrond aparecido en el Blog de Inteligencia Emocional:
“Nuestros miedos no detienen a la muerte, sino al amor y a la vida. El miedo con todo su poder, no puede vencer ni detener a la muerte, pero sí puede detener al flujo de la vida que nos conduce a la paz interior” Jaramillo, Jaime (2007): Te amo… pero soy feliz sin ti. Bogotá: Ediciones Versalles, p.103
Jaime Jaramillo, en su libro Te amo… pero soy feliz sin ti propone una serie de herramientas sencillas y eficientes que han sido probadas por personas de diferentes culturas, edades, religiones, etc. y que ayudan a recuperar la consciencia y a evitar sus dos grandes enemigos, los apegos y el miedo. Una idea fundamental es que la solución a estos dos últimos no está en el exterior, no depende de nada ni nadie, sino que está en el interior de cada uno. “Recuerda siempre que donde pones tu mente, allí estará tu corazón” (p.14).
El apego implica que dependemos psicológica o emocionalmente de otras personas o de ciertas cosas. Supone que depositamos en ellas nuestra felicidad y empezamos a vivir condicionados. La felicidad pasa a estar en el exterior, en manos de otras personas. “El apego se nutre del miedo y estos miedos son el origen de todo el sufrimiento humano; debido a estos miedos, desarrollamos un sistema de autodefensa o negación persistente que nos lleva al autoengaño” (p.21).
Existen tres tipos de apegos que pueden tener diferentes manifestaciones e intensidad a lo largo de nuestra vida. El apego afectivo, que se puede confundir con el amor y se muestra con mayor intensidad en las relaciones de parejas o ante la muerte de un ser querido, implica que convertimos a la otra persona en la razón de nuestro ser. El apego material supone centrar la felicidad en el tener, poseer y ostentar; lo que lleva a creer que valemos más por lo que tenemos que por lo que somos. El apego ideológico, las creencias falsas y los fanatismos extremos, están en la base de los peores pasajes de la historia y es el origen de guerras y rivalidades. “La solución está en tus manos. No importa cuál sea tu situación; realmente, la solución es la misma para todos, y cada uno tendrá que recorrer su propio camino” (p.38). Se trata de despertar, de elegir y decidir salir del estado de inconsciencia en el que te encuentras.
El camino del despertar es espiritual y se soporta en la visualización creativa, la meditación y el servicio a los demás. “La verdadera espiritualidad consiste en que nada, ni nadie, ni ningún suceso o acontecimiento nos pueda perturbar. Y, si por alguna razón, en algún momento algo nos perturbara, la espiritualidad nos da el poder de elegir conscientemente y dejar de lado aquello que nos causa sufrimiento”. Para lograr la paz interior debemos armonizar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu. Y para ello debemos abrir nuestra mente y nuestro corazón y desarrollar la capacidad de escucha. Es importante que observemos nuestras relaciones con el mundo y con los demás; que identifiquemos las emociones y pensamientos que manejan nuestra vida; que reconozcamos las creencias que nos hacen daño y causan apego; que analicemos nuestro miedos; que identifiquemos y trascendamos el dolor, que es un indicador de que hay que cambiar.
La visualización creativa nos ayuda a acabar con nuestras barreras internas, miedos y dudas y atraer aquello que deseamos, pero no para controlar el comportamiento de los demás o hacerles que vayan en contra de su voluntad. Su poder radica en que el cerebro no distingue entre un acontecimiento real y uno imaginado; y por ello, si creamos una realidad interior el cerebro crea, automáticamente, la pauta que nos lleva a los resultados.
La meditación es la llave para acceder a tu interior y está al alcance de cualquiera; “es volver a lo básico, a tu hogar, a tu templo sagrado, en el que sólo el amor y la paz reinan. (…) lograr ese estado de consciencia es más que una experiencia; eres tú, es tu propio ser en toda su plenitud” (p.175).
El servicio a los demás, un servicio generoso y desinteresado, realizado sin esperar nada a cambio potenciará todo tu trabajo interior y dará sentido a tu vida. Es la herramienta más silenciosa pero mas poderosa en el camino de la liberación interior.
“Cuando realmente estás disfrutando del estado de consciencia pura que es el amor, el apego desaparece, por eso deja de hacer reclamos, expectativas y exigencias” (p.87)
¿Te animas a abrir las alas a una nueva dimensión liberadora?